¿Cuándo es hora de hacer en tu página un nuevo diseño web?

Rediseño Web Alicante Carlos Barreto

Tabla de Contenidos

El rediseño está muy malinterpretado. Puede parecer una forma rápida y fácil de deshacerse de todos tus problemas con tu web, pero rara vez esto es así. A través de mi proyecto en Webartesana, ayudo a emprendedores, autónomos y diferentes organizaciones y empresas a crear su nueva página web. Y al ser yo mismo un single de los negocios durante mucho tiempo, he aprendido algunas cosas que quiero compartir contigo.

Define el problema, y después, piensa en un nuevo diseño web

Rediseñar es como dar un abrazo. Uno se siente genial, pero podría no servir de nada si primero si no aclaras tus prioridades. Todo diseño web debe tener un objetivo claro, una intención, estar enfocado a resolver un problema, tanto para tu visitante como para ti. Si tu web se creó hace 10 o 15 años, entonces que parezca obsoleta podría ser un problema que te podrías plantear solucionar. Sin embargo, piensa si es útil para tus objetivos. Si tu tasa de conversión es la más baja desde que abandonamos las cavernas, ese también sería un problema válido para tomar medidas. Aquí te pongo algunos ejemplos que deberían llevarte a considerar seriamente la creación de una nueva página web:


1. Tu diseño web actual no es lo suficientemente fluído y parece que se atasca

Define que es lo que atasca y decide qué cambios necesitas

Este es un problema gordo y, a menudo, se malinterpreta. Es importante que el diseño ayude a que todo fluya más rápido. Se trata de permitir que tu visitante avance más rápido en lugar de estorbar su experiencia en tu web. Pero no solo eso es importante. También hay que tener en cuenta que un buen diseño acelera la toma de decisiones de mantenimiento, te da espacio para experimentos, y te resulta fácil de mantener y actualizar. Un buen diseño es flexible, fluído, adaptable, aunque tiene un conjunto de reglas y limitaciones. Has de tener en cuenta que la tecnología y el aspecto visual deben trabajar complementandose, no uno contra el otro. Si tienes que programar una semana de reuniones para cada sección nueva que quieras añadir o cambiar, es que no has hecho bien tus deberes.

Deja de pensar únicamente en las características del diseño web, en su lugar, dedica tiempo a pensar en lo que esperas de tu página web. Si piensas como Ikea, podrás pensar en módulos que se pueden combinar y utilizar en varias partes de tu web. Y eso te facilitará el mantenimiento y los cambios que desees realizar sin incurrir en nuevos costos. Además, piensa en tu web como si fuera una conferencia. Saludo – presentación (un about me que no sea una lista de títulos y puestos de referencia, algo más coloquial) -generar conexión con tu visitante (contar una historia, ofrecer un regalo, hacer una demo) – proclamar las expectativas (llamada a la acción, O.T.O, captar información, un cuestionario…), cierre (unas últimas palabras que refuercen todo lo anterior).

Crear un flujo de visita, una experiencia de usabilidad y un “viaje del cliente” en tu web es una forma de trabajar el flujo y, también, la rapidez. Hoy en día es muy importante el tiempo de carga y la facilidad de uso, ya que muchas visitas a tu web llegan a través de dispositivos móviles.


2. La tecnología cambió antes que tú.

Así que si te perdiste en los albores del tiempo, cuando empezaron los cambios de ciclo, te doy la bienvenida al club. A mi me ha pasado. Ponerte al día parace que es imposible. Fuimos muchos los que nos perdimos el tema del diseño web responsive, pensando que los teléfonos no llegarían a dar el salto tan pronto como para sustituir al ordenador a la hora de navegar por internet, que tendríamos tiempo de adaptarnos más tarde. Y el cambio ocurre, a veces, muy rápido. Tanto que, un día, revisando las métricas de varias de mis webs, vi que la curva de acceso de ordenador de sobremesa a móvil se decantaba de forma inequivoca hacia los móviles. De hecho, pasó de un 78% de sobremesa a un 81% de acceso móvil en un plazo muy breve. Y no había tantos iPhone. Fue el boom de los Smartphone. Y me tocó ir a la carrera para readaptar los diseños. Hoy, la tendencia es diseñar para móvil y ordenador paralelamente. En fin, que odos cometemos errores y un rediseño es una gran oportunidad para cambiar y mejorar muchas cosas más que el aspecto visual de tu web. Hay que prestar atención a las tendencias, es cierto, pero yo creo que es importante no perderse. Y lo puedes hacer respondiendo a estas preguntas:

¿Lo que voy a hacer mejora la experiencia de usuario?

¿Lo que voy a hacer mejora el redimiento de la web?

¿Lo que voy a hacer mejora la conversión?

¿Es menor el esfuerzo de mantenimiento más adelante?

¿Requiere menos recursos de todo el sistema?

Al mejorar las velocidades de carga y hacer que la página sea accesible en los dispositivos móviles de tus visitantes, no solo mejorarás tus conversiones , sino que también tendrás una mejor estimación en los motores de búsqueda. El algoritmo de Google recompensa las páginas optimizadas para dispositivos móviles y cada vez más las velocidades al cargar las páginas móviles influyen en el posicionamiento de búsquedas. Ya te contaré más cosas sobre esto, ya que, en los próximos tiempos, cada vez será más importante la forma en la que se presenta la información móvil.


3. Tu producto o servicio ha cambiado

Una actualización importante de lo que haces, un gran giro en tu vida profesional, un nuevo producto principal: todo esto podría llevarte a un nuevo concepto y a rediseñar por completo no solo tu web, sino también tu estrategia de comunicación. También es posible que tu mayor cambio sea simplemente tu plan de marketing. Imagina que, por ejemplo, cambias el enfoque de tus servicios de cliente final a cliente empresa. Es evidente que tienes que “hablar” de otra forma en tu web, de una manera diferente. Y tendrás que asegurarte de que, tanto el tono como la apariencia de tu web, envíen un mensaje congruente con esta nueva imagen, o este nuevo servicio o esta nueva etapa. Si solo cambias el aspecto, tendrás una audiencia incorrecta para tu nueva oferta.


4. No has actualizado tu web en mucho tiempo

Estas cosas pasan. A mi me ha pasado. Además, cada día que pasa se aceleran más las tendencias. Así que te pones manos a la obra ocupado desarrollando y vendiendo tu producto o servicio y, cuando te das cuenta, han pasado algunos años. También te das cuenta de que tu web no está cumpliendo su objetivo y, todavía, tiene esos estupendos destellos con los que nos regalaban las webs desarrolladas en Flash en el en los 90 y principios de los 2000. Es absolutamente genial decirla a tu audiencia que sigues a flote y que, ahora, estás más cerca de ellos. Está dentro de lo razonable seguir o, incluso, establecer tendencias en tu diseño. Esta es una excelente manera de enviar un mensaje a tu audiencia y decirles que te preocupas por ellos y por la calidad de tu servicio, mientras pones en valor su fidelidad. Además, te permite hacer alguna oferta de “reapertura” como hacen algunos negocios a nivel físico con sus visitantes.


5. Diferénciate de tus competidores en tu diseño web

Hay momentos en los que puedes beneficiarte de sobresalir en tu mercado y, también, hay momentos en los que es mejor integrarse en el flujo del mismo. Si estás empezando, replicar cosas en el diseño y la usabilidad que utilizan los líderes de tu mercado puede darte autoridad y envíar el mensaje de que te tomas en serio a tus posibles clientes y tu negocio. ¿Por qué? Porque los visitantes de tu web estarán acostumbrados a los patrones, los flujos y el diseño que están utilizando ellos y, por ende, les generarás una sensación de continuidad y coherencia con lo que buscan.

Por otra parte, con tu nuevo diseño web puedes destacar y enviar un mensaje disruptivo, hace que comuniques que eres diferente. Aquí no hay fórmula mágica. Cuando comenzó internet  y WeTransfer no existía, compartir archivos grandes era engorroso y pesado. Al aparecer, permitieó que compartir se hiciera de forma simple, además de ayudar con un diseño minimalista e integrado con cualquier navegador. Si estás creando un producto similar a algo que funciona ahora, destacar con una interfaz parecida a lo que se utilizaba en las páginas de warez de los años 90, llenas de enlaces html de descarga directa, no sería una buena idea. En su lugar, prueba fórmulas para aprovechar lo que ya está funcionando y mejorarlo o cambiar su aspecto para hacerlo más efectivo.

El diseño puede ayudar a que te diferencies de de tu competencia, sin embaro, combinar de forma simplificada, el uso de patrones a los que las personas están acostumbradas a encontrars, siempre es una buena apuesta, ya que el cerebro de tu visitante no encuentra ninguna amenaza en lo familiar. Además, ten en cuenta que si estás haciendo bien tu trabajo con tu producto o servicio, otros te tomarán como referente.


6. Cuando rediseñar tu web no es buena idea…

«¡A mi prima no le gusta!»

Las opiniones, ese tipo de opiniones, perdona que sea tan explícito, son una mi(piiip)… Bueno, siempre y cuando esa opinión no venga de un cliente tuyo. Por cada opinión de tus “amigos y familiares” deberías consultar con varios de tus clientes. Puedes hacerlo a través de entrevistas en tu web, consultas por correo, formularios, llamadas de teléfono… Pero los amigos, para las cervecitas de los viernes…

Tu página web funciona muy bien, ¿por qué no cambiamos algo?

Esto tiene una respuesta muy sencilla: “NI DE COÑA”.

Tu web te parece obsoleta.

Es muy poco probable que otras personas hayan visitado web tanto como lo has hecho tú. Es natural. Y lo peor de esto es que te acostumbras tanto a ver lo que tienes delante todos los días varias veces, que pierde el “jenesecuá” que tenía al principio. Así que si tienes la suerte de que la mayoría de tus usuarios te visiten todos los días y todo va bien, lo más normal es que  todo fluya y todo funcione como debe. Piensa en Amazon. Cuantos años hace que no ha hecho más cambios que los mínimos. Si te fijas, lleva haciendo pequeños retoques estéticos a lo largo de los años, pero su funcionamiento es prácticamente igual. Esta es una buena estrategia si tienes visitantes fieles que llegan a tu web con frecuencia, ir haciéndole un “lifting” en tu diseño web de vez en cuando.

Uno de tus competidorer tiene una web nueva.

Vale. Genial por el. Antes de meterte en ese fregado y seguir sus pasos sin reflexionar, hazte preguntas. ¿Por qué han hecho este rediseño? ¿Qué problema tenían que les ha llevado a hacerlo? ¿Tengo yo este problema? ¿Puedo aprovechar el cambio en mi beneficio?

Piensa que muchas veces tus competidores también cambian su diseño web porque tienen problemas que no son comunes al mercado en el que te mueves. De hecho, puede deberse a problemas personales, de cambio de agencio o diseñador, de una mala noche con peores decisiones… En cualquier caso, tus decisiones de rediseño, insisto, deben tener un objetivo, una finalidad, una meta, para que no te encuentres arrastrado a una marea de gastos y cambios que te pueden hacer perder de vista tus propios motivos.

Un nuevo diseño web hará que más personas hablen de mi negocio.

Esto podría funcionar. O no. Explora cuantas páginas son noticia por su rediseño. Es posible que alguna de las grandes firmas genere expectación durante algún tiempo, pero en general, no es excesivamente relevante. Salvo que se tengan miles de visitas diarias, es muy probable que no haga gracia a los habituales de tu web. Salvo si has cambiado de servicio, de producto o de mercado, mejor no tomes esto en consideración. Mejor céntrate en aumentar tu tráfico y a mejorar la conversión si tu página ya lo está haciendo bien.


Conclusión

En este mundo, cada vez más cambiante, es conveniente estar preparado. Cualquier razon para rediseñar tu sitio web te debe hacer reflexionar en que deberás asignar suficientes recursos, económicos, humanos y de tiempo, para que llegue a buen puerto. Y no es lo mismo hacer unos retoques que reconstruir por completo tu web. Además, con cualquier rediseño, necesitarás tiempo para definir el problema al que te enfrentas y qué lo motiva, después encontrar soluciones, tomar la decisiones y medir el impacto de ese cambio, extraer conclusiones y corregir los fallos y volver a retocar hasta que todo esté como debe estar. Decía mi abuela que si no has metido la pata, había dos probabilidades, o no habías hecho nada o no te habías empeñado lo suficiente, en este caso, no has investigado suficiente, ni en profundidad y te has dejado llevar por la marea. Una última reflexión. Incluir el tiempo de administración y mantenimiento en el proceso de rehacer tu diseño web también es una muy buena idea y, si anteriormente no lo habías hecho, vale la pena añadir opciones que te permitan mejorar el tiempo de mantenimiento y administración.

Bien, ya es tienes para reflexionar, así que, ahora, ¡te toca a ti pensar si ya es hora de cambiar tu diseño web!

Si tu web necesita una revisión o una renovación, puedo ayudarte a actualizarla, darle un nuevo aspecto y echarte una mano para crear una estrategia de comunicación digital.

Ponte en contacto hoy para saber más sobre como puedo ayudarte con mis servicios de diseño web, estrategia de marketing digital y desarrollo de imagen de marca. Y todo para el éxito de tu negocio o consulta.

Carlos Barreto

Webartesana.com

El diseño web de tu página, creado con mimo y cariño.

Comparte en tus redes.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin

Lee más artículos de Desk Webartesana

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descarga Gratis Tu Guía Para Una Web Rentable

El Checklist Definitivo Para Auditar Tu Web

Uno de los grandes problemas que enfrentas con tu web es que a pesar de tus esfuerzos, descubes que has desperdiciado tu dinero y tu tiempo por no tener una estrategia. Este Checklist te brinda las herramientas para auditar tu web y saber que necesitas cambiar para alcanzar tus metas y tener una web de 10.

¿En que puedo ayudarte?

Si quieres mi ayuda con mis servicios de Consultor o Diseñador Web con WordPress, déjame tu consulta en el formulario.