Aprovecha el verano para la renovación de tu web: 8 consejos para ponerte al día con tu presencia en línea

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El verano es muy buen momento para renovar y actualizar tu web. En especial este año en el que el tránsito digital va a ser mayor a la vuelta del periodo estival. Aquí te cuento cómo puedes hacer una revisión rápida y ponerte manos a la obra para poder renovar o limpiar tu web y ponerla chula para la vuelta de vacaciones.

Seamos honestos: ¿A cuánto ascienden las pérdidas de clientes y beneficios de por no renovar tu web? Si pensamos fríamente, es como hacer el cambio de temporada en un comercio. De hecho, una de las últimas tendencias en diseño web es tener algo así como una web para cada época del año. Redecorar lo que ya tienes. Y, la verdad, según los estudios de algunos medios, tiene respuesta en los visitantes de la página y, como caramelo, a Google le gusta que tu página esté viva y en movimiento, así que te avanza en posicionamiento.

Así que… ¿Qué pasa con la web de tu empresa o negocio? ¿No se merece también un lavado de cara y una manita de pintura?

Uno de los mayores errores que se comenten en el diseño de webs, desde el punto de vista de las empresas y negocios, es pensar en la web como algo que se hace una vez y ya no se vuelve a tocar en muchos años. Eso puede que fuera cierto en los 90 y principios de los 2000, pero a día de hoy la verdad es que las páginas web son cosas que están vivas y en continua evolución. Y las cosas vivas y en constante cambio requieren mantenimiento y cuidados. Tu web, en realidad, es como una planta que hay que cuidar para que esté sana y en forma, y también para que crezca y de frutos jugosos y dulces.

Es por eso que el verano es un momento estupendo para renovar tu página web y limpiar el polvo, sacar brillo y quitar ese fondo espantoso que estaba bien el los 80 pero que ahora daña la vista.

Sigue leyendo para conocer 8 consejos que te van a ayudar a actualizar tu página web:

1. Poner WordPress al día

Entonces… ¿Cómo empiezas a actualizar tu web? Pues por el fundamento. Por lo más básico, el soporte de tu web.

Actualiza WordPress. Pero primero, haz una copia de seguridad, que es una práctica que siempre es muy sana.

Vale, parece una perogrullada, pero el 70% de las webs creadas con WordPress (WP) no se actualizan regularmente, y eso es un problema. Y gordo. Pienda que WP es un software y todo software tiene que actualizarse regularmente para mantener la seguridad y un funcionamiento correcto.

Además de ocuparte de que tu WordPress esté actualizado, cualquier plugin o complemento que estés utilizando también tienes que actualizarlo. Asimismo, es una buena práctica comprobar periódicamente si hay enlaces rotos y eliminar cualquier medio como fotos, vídeos o audios que no estés utilizando.

Dependiendo de tus habilidades técnicas, esto puede ser más fácil de decir que de hacer. Si no tienes mucha idea, mejor será que no empieces a jugar con la estructura de tu web a menos que conozcas como se trabaja con WordPress. Y, recuerda, si tienes unas copias de seguridad actualizadas. Vuelvo a insistir en el tema de las copias de seguridad y que, a mi juicio, deben abarcar por lo menos 6 meses. En otro artículo hablaré de esta manía mía de las copias de seguridad.

Afortunadamente, si trabajas con una agencia o un desarrolador, se pueden encargar del mantenimiento básico de tu sitio web por ti. Cómo buenas prácticas si no sabes hacer el mantenimiento regulamente, sería una buena idea ponerte en contacto con la persona o agencia que se ocupó del desarrollo de tu web para que haga una revisión y actualización mensual, como mínimo.

Si no tiene un mantenimiento regular tu web esta expuesta a fallos de funcionamiento, de seguridad y de obsolecencia de complementos que hagan peligrar su funcionalidad.

2. Poner al día el contenido de tu web

Los artículos, el texto de la web o las imágenes de tu página son la presentación de tu marca a cualquiera que se acerque  ver tu “escaparate virtual”, así que tu página de inicio debe estar especialmente cuidadad y ser atractiva o los visitantes pensarán que no han llegado al lugar adecuado para sus intereses.

Piensa. Tu web es un escaparate de lo que el cliente puede esperar de ti. Así que el contenido de tu web debe expreser la imagen correcta que deseas exponer y que se traducirá en clientes potenciales y ventas o consultas. Y la pregunta es: ¿Estás consiguiendo el tipo de conversiones que necesitas?

Por suerte, cambiar la redacción de los textos de tu web es uno de los cambios más sencillos que puedes llevar a cabo. Recuerda, “El Contenido Es El Rey” en el mundo online. Si no está bien redactado, no generará mucha confianza en tus clientes potenciales ni los llevará a la acción que tu buscas.

Poner al día y limpiar tu web puede ser tan sencillo como cambiar algunos titulares o actualizar tus ofertas actuales. Por ejemplo, si tienes una tienda online, puedes poner periodicamente ofertas de temporada o hacer un paquete de productos. Si tienes un pequeño negocio local, puedes poner una oferta semanal de tus servicios o hacer una campaña de descuentos a quien deje su correo al comprar algo.

3. ¡Cámbiale el traje a tu web!

Me imagino que si miras tu casa con el ojo de un decorador aficionado o, al menos, con algo de perpectiva, es probable que ya no uses alfombras de pelo largo o que aquel estupendo papel pintado de colores estrambóticos y diseños geométricos tan “chic” en los 60 y 70 ya no esté en tu pared, o aquellos estupendos sillones de escay de colores rojo y vainilla de los que disfrutabamos en verano. De hecho, me apuesto a que constantemente modificas cosas en tu cas: una alfombra nueva por aquí, unas cortinas diferentes por allí, quizás algún mueble auxiliar o unos cubresofás nuevos por acullá. Y todo para sentirte a gusto y vivir en una casa congruente con tu personalidad.

De la misma manera, sería de desear que utilizareas el mismo ojo crítico con tu web. Estas preguntas te pueden ayudar: ¿Se parece a algunas webs que te gustan? ¿Parece que se diseñó este año? ¿Sigue tu página los estandares de color actuales o parece una fiesta de los años 90? ¿Está optimizado el tiempo de carga? ¿Está hecha en Flash? (Si, pese a que hace años que Google, Bing y otros buscadores no las indexan, y que hace unos meses Adobe ha dejado de dar soporte, todavía hay páginas hechas en Flash)

Piensa en lo rápido que cambian las cosas hoy en día en general y, recuerda, las tendencias en internet se mueven a mucha más velocidad que cualquier otro tipo de tendencia. Por eso es conveniente revisar con frecuencia tu web y, al menos, renovarla cada tres años, aproximadamente, para asegurarte que estás ajustandote a los estandares actualizados. De hecho, muchas prácticas que eran vistas como normales en 2019, han quedado obsoletas un año después y ha cambiado totalemente, por ejemplo, la experiencia de usuario y la interactividad.

También han cambiado los tipos de dispositivo para los que se diseñaban las webs. Si bien hoy en día casi todos los sitios nuevos son responsive y se adaptan a móviles y tablets, hace tan solo 5 años se diseñaba con la idea puesta en los ordenadores de sobremesa y pantallas de los mismos. Esto ha cambiado.

Y por eso, el verano es un buen momento para actualizar tu web y poder crear algo nuevo y dentro de los estandares y con un aspecto contemporáneo y adaptable a los nuevos dispositivos.

4. Añade un Blob. O actualiza el que tienes…

Tu Blog es una forma genial de mantener los textos y la redacción de tu web al día, actualizada y fresca. Además, Google premia con posicionamiento a los sitios que están publicando contenido de forma consistente y de forma regular.

Además, las publicaciones de blog son excelentes para conectar con tus clientes y mostrar tu saber hacer. Además, pueden sacarse varios extractos para publicar en redes sociales y utilizarlos como parte de tu estrategia de contenido para tu newsletter y mantener viva tu lista de correo.

Por ejemplo, cuando yo lancé hace unos años Curso de Oratoria 360, creaba una publicación mensual con consejos para hablar en público y lo replicaba en diferentes sitios para dar mayor visibilidad. Eso me ayudó a posicionar mis palabras clave en Google y aparecer en la primera página. Al dejar de lado la actualización (debido a las circunstancias sanitarias), me descolgué hasta la 3 página. Además de las publicaciones en el Blog, tenía otra parte de estrategia que reforzaba las publicaciones. ¿Puedes tu crear un contenido consistente para compartir?

De forma que, si quieres renovar tu web, cosidera añadir un blog, si no lo tienes, o actualizar el contenido de forma estratégica. No tienes que llamarlo Blog, lo puedes llamar como quieras: “Historias, Artículos, Publicaciones, Noticias…” Aquello que mejor se adapte a tu estrategia de comunicación. Lo importante es que tengas una sección dedicada en tu web para publicar contenido actualizado y de forma regular.

Y si ya tienes un Blog, ahora es un buen momento para renovarlo. Si bien, publicar una vez a la semana es lo ideal, una vez al mes empezará a darle a los buscadores noticias tuyas y, por lo tanto, a traer más tráfico orgánico a tu web.

5. Genera una Newsletter

Supongo que ya tienes una lista de correos, ya que es uno de los recursos más interesantes que puede tener cualquier negocio, ya sea online u offline. Las Newsletter, espaciados según tu audiencia, son una de las mejores formas de mantenerte presente ante tus clientes potenciales.

Enviar Newsletter regularmente a tus seguidores te permite la posibilidad de desarrollar una relación casi personal con ellos, de disparar los resortes inconscientes de Conocer, Me gusta y Confío, para poder aumentar drásticamente la visibilidad de tu marca y el alcance en tu nicho de mercado o sector de conocimiento.

Sin embargo, una de las cosas más obvias a veces se hace complicado. ¿Tienes un formulario de registro fácil de rellenar? ¿Está visible o hay que buscarlo? ¿Está diferenciado de otras opciones? ¿Ofreces algo tentador para que el cliente potencial te deje sus datos de contacto?

La verdad es que los visitantes que llegan a tu web por primera vez no suelen convertirse inmediatamente en clientes. Una de las mejores formas de ayudarles a dar el salto de visitantes a clientes es tener sus datos y comenzar una relación para generar confianza y crear empatía.

Y esa es la razón por la que tiene que ser lo más sencillo posible que los visitantes se unan a tu Newsletter, para hacer crecer tu lista. Así que, si no tienes un formulario de suscripción ya, añade uno. Si sabes, hazlo tu y si no, ponte en contacto para añadir uno.

¿No tienes muy claro que tipo de servicio de correo elegir? Para enviar tus correos de suscripción de forma automática, existe una variada lista de proveedores de servicios de correo para elegir. Si no sabes cual elegir en un próximo post, te comentaré cuales son los que hay y puedes utilizar dependiendo de cómo quieras aplicarlos.

Y si tienes ya servicio de correo automatizado la pregunta es: ¿Estás teniendo los registros que desearías? Si no es así, a lo mejor es cuestion de cambiar tu oferta de suscripción o cambiar la redacción de los textos. También puedes considerar la ubicación del formulario. A veces está en un lugar poco intuitivo.

6. Compartir reparte felicidad

La mayor parte de las webs hoy en día tienen enlaces a las plataformas de redes sociales que utilizan. Si bien es cierto que el compartir publicaciones depende del tipo y la plataforma, sigue siendo una buena idea tenerlos y revisar de vez en cuando para comprobar que funcionan correctamente y están actualizados.

Sin embargo, ya que estamos revisando tu web, vuelve a echar un ojo a que todo va correctamente en los enlaces a tus redes sociales desde tu página.

Dicho esto y habiendo comprobado que los enlaces de redes dirigen a donde deben dirigir. ¿Le resulta fácil a tus visitantes compartir tu contenido?

Piensa en añadir algunas opciones para compartir en las redes sociales contenido de tu web, especialmente los artículos de su blog, o extractos de los mismos, para que tus visitantes puedan compartir fácilmente con sus seguidores con un solo click. Esto te ayudará a crear exposición y alcance, aumentando también el tráfico orgánico a tu web.

7. Utiliza el modelo neurológico de la Pirámide Invertida

Los visitantes de una web tienen períodos de atención breves: deciden si tu web tiene la información que buscan en segundos. Así que revisa la estructura tu contenido como una pirámide invertida. Los mensajes de impacto se situan en la parte superior de la página. Después, vas creando gradualmente una mayor cantidad de información, más específica.

Imagina tu web como una conferencia. Los detalles más llamativos, una descripción de la charla, quizás una frase representativa, aparecerían en la parte superior de la página. Le seguirían detalles de ampliación de la idea principal, el nudo, así como los temas que están relacionados. La información menos relevante, como quien organiza la conferencia, la relación de recursos, aparecería en la parte inferior de la página.

Aquí tienes un gráfico que te puede ayudar a entender el concepto y que te ayudarán a definir si el tu web está adecuada a este estandar o necesitas reconsiderar la estructura de la misma.

8. Haz que el texto sea legible

Además de poner la información de impacto en la cabecera, asegúrate de que el texto sea fácil de leer. La mayoría de los visitantes darán un vistazo rápido a la página para encontrar la información específica que buscan, si cuesta leer y no está claro, se irán a otro sitio.

Haz un experimento. La próxima vez que llegues a una web que no hayas visto nunca presta atención a si estás leyendo cada palabra entera o estás saltando buscando aquello que necesitas saber. Es neurología pura. Nuestro cerebro busca siempre amenazas y patrones. Si hay un patrón de color que le resulte agradable y una tipografía que le facilite el trabajo se sentirá a salvo y es más probable que siga en tu web.

Tu web no es un libro y, salvo en los artículos del Blog, utiliza parrafors cortos, frases sueltas o listas de viñetas. Es mejor organizar el contenido en pestañas o desplegables con etiquetas.

Incluye siempre “zonas muertas”.  Son esas zonas vacías que rodea los párrafos, las imágenes y otros elementos de tu web. Aunque pueda parecer que esto es un desperdicio de espacio, en realidad es la mejor herramienta para hacer legible el texto que hay en su interior, reduce el marco de atención y hace que sea más agradable y fácil de leer el texto.

Es muy importante dividir el contenido en secciones, como pildoras específicas, con subtítulos sobre el tópico de cada sección. Por ejemplo, una página web sobre neurociencia podría utilizar un sistema de organización por secciones más o menos así:

¿Qué es la neurociencia?

Factores favorecedores de la neuroplasticidad

Impactos ambiental actual sobre el desarrollo cerebral

Soluciones para aumentar la plasticidad neuronal

Saber más

De esta forma, los subtítulos ayudan a los visitantes a navegar por la página, sino que también facilita a los buscadores para encontrar tu contenido e indexarlo en diferentes rangos y aumentar así tu posicionamiento.

Bien, ya es tienes por donde empezar, así que, ahora, ¡te toca a ti!

Si tu web necesita una revisión, puedo ayudarte a actualizarla, darle un nuevo aspecto y ayudarte a crear una estrategia de comunicación digital.

Ponte en contacto hoy para saber más sobre como puedo ayudarte con mis servicios de diseño web, estrategia de marketing digital y desarrollo de imagen de marca. Y todo para el éxito de tu negocio o consulta.

Carlos Barreto

Webartesana.com

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